La actividad recuperará dinamismo en los próximos meses
Natalio Mario Grinman, un referente en el ámbito empresarial, ha reflexionado sobre varios aspectos de la gestión gubernamental que requieren atención. En su opinión, es urgente acelerar cuestiones de infraestructura y buscar acuerdos con las provincias en temas impositivos. También destacó la necesidad de mejorar el tono y el contenido de la conversación pública, un llamado a todos los sectores, ya sea político, empresarial o sindical, para fomentar un diálogo más constructivo y respetuoso.
Uno de los claros avances mencionados por Grinman es la modernización laboral, que considera un paso crucial. Este proceso incluye el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral, que propone una rebaja en las contribuciones de los empleadores a la Seguridad Social, lo que podría facilitar la incorporación de trabajadores en situación de informalidad al mercado formal. Esto no solo beneficiaría a los empleados, sino también a las empresas que buscan mano de obra registrada.
Además, Grinman enfatiza la importancia de actualizar los créditos laborales, un reclamo de hace tiempo que busca proporcionar condiciones más justas para los empleadores. En el contexto actual, también expresó su preocupación por la descentralización de las negociaciones colectivas, que podría dar lugar a conflictos si no se manejan adecuadamente.
Por otro lado, tiene una visión optimista respecto a la competitividad internacional. Resalta que los acuerdos comerciales con países como Estados Unidos y la Unión Europea son vitales. Grinman argumenta que las economías que se integran al mundo tienden a crecer más que aquellas que optan por el aislamiento. Para lograr esto, es fundamental continuar reduciendo o eliminando tributos que afectan a las empresas.
Cuando se le preguntó sobre las dificultades que enfrenta la actividad económica, Grinman mencionó la falta de crédito como un factor clave. A pesar de que el déficit fiscal ha mejorado un poco, las tasas de interés elevadas y el consumo contenido siguen siendo obstáculos importantes. Según él, la situación económica demanda un cambio hacia un consumidor más consciente, que ya no gasta impulsivamente.
Además, comentó que la presión impositiva es un problema persistente. Los altos impuestos no solo afectan a las empresas, sino que también limitan el poder adquisitivo de los consumidores. También advirtió que la inseguridad jurídica genera incertidumbre, lo que a su vez desincentiva la inversión.
Las importaciones como desafío
En cuanto a las importaciones, Grinman prefirió hablar de desafíos en lugar de amenazas. Reconoció que casi todos los sectores están enfrentados a la competencia externa, desde restaurantes hasta comercios de ropa que ven afectadas sus ventas por la irrupción de tiendas online extranjeras.
En relación a las gestiones del Gobierno, destacó tres aspectos positivos: primero, el ordenamiento fiscal, que busca abordar el déficit crónico; segundo, el manejo monetario y cambiario, que evita caídas abruptas; y tercero, la agenda de transformación que incluye la modernización laboral.
Sin embargo, también identificó áreas que necesitan mejoras. Mencionó la necesidad de acelerar obras de infraestructura y encontrar acuerdos con las provincias para evitar aumentos en los impuestos subnacionales. A su juicio, un diálogo más respetuoso y fundamentado en la esfera pública podría beneficiar a todos.
Reforma laboral
Grinman identificó tres puntos clave de la modernización laboral. El primero es la rebaja de contribuciones; el segundo, la actualización de créditos laborales, vital para dar certidumbre a las empresas; y el tercero, la garantía de servicios mínimos esenciales.
Empleo y perspectivas
Respecto al futuro del empleo, aclaró que la modernización laboral será solo una parte de la solución. La macroeconomía también juega un papel crucial. Sin embargo, tiene certezas de que, superadas las turbulencias electorales, la actividad podrá recuperarse y el mercado laboral se beneficiará de ello.
Acuerdos internacionales
Finalmente, Grinman enfatizó que las políticas locales deben complementar los acuerdos internacionales, sobre todo en términos de competitividad. Celebra los pasos dados por la administración actual hacia la reducción de tributos y confía en que esta tendencia se mantenga.